La iniciativa pretende homogeneizar a nivel internacional los criterios para la recuperación de los bienes y capitales con origen fraudulento.
La Universidad Rey Juan Carlos y la Policía Nacional lideran el proyecto policial más importante de ámbito europeo subvencionado por la Comisión Europea. Se trata de una iniciativa que va permitir armonizar a nivel internacional los criterios en la localización de activos (bienes y capital) procedentes del crimen organizado para mejorar la coordinación y la cooperación entre los estados miembros. El proyecto denominado ‘Centro de Excelencia para la Recuperación de Activos y Formación de Especialistas en Delincuencia Económica’ (CEART, de sus siglas en inglés) cuenta con una financiación de más de 400.000 euros hasta su finalización a mediados del año 2012.
El proyecto contempla tres acciones. En primer lugar la elaboración de un Libro Blanco que va a permitir identificar e implementar las mejores prácticas en las Oficinas de Recuperación de Activos (ORA´s) y en las Oficinas de Administración de Activos (AMO´s), que son las encargadas de gestionar los bienes incautados para evitar que se deterioren o supongan una carga para las arcas del Estado. En segundo lugar, se va a confeccionar el programa de formación para los investigadores en delincuencia económica. Y finalmente, se pretende elaborar las estadísticas para evaluar la eficiencia de las ORA´s y las AMO´s.
En el proyecto participan un total de siete socios europeos. Junto a la Cátedra de Investigación Financiera y Forense URJC-KPMG (que lidera tres de los seis grupos de trabajo) y la Policía Nacional, figuran EUROPOL y las unidades policiales especializadas en la materia de Reino Unido, Polonia, Hungría y Bélgica. “La importancia de la iniciativa es clara si tenemos en cuenta el nivel de los participantes y el interés que ha puesto la Comisión Europea”, asegura Jesús Palomo, Director de Investigación, junto con Pilar Laguna, ambos Profesores Titulares de Economía de la Empresa.
La primera acción del proyecto CEART es la celebración de un seminario desde mañana y hasta el próximo día 12 de febrero en Alicante. En el encuentro participarán casi un centenar de policías, jueces, fiscales e investigadores de Europa y Sudamérica. Los especialistas en delincuencia económica analizarán y definirán las medidas necesarias para mejorar la identificación, localización, recuperación y administración de activos de los grupos internacionales del crimen organizado. Entre otros aspectos tratarán la mejora del reconocimiento de las sentencias de confiscación de bienes criminales entre los países miembros de la UE, el establecimiento de mecanismos de comunicación seguros entre las AMO´s o la creación de registros centralizados de productos financieros.
Las conclusiones que se obtengan en el seminario –que será inaugurado mañana por D. Antonio Camacho, Secretario de Estado de Seguridad- se elevarán al Consejo de Justicia e Interior de la UE. De esta forma, y aprovechando la presidencia española, se pretende impulsar todas las iniciativas encaminadas a desincentivar la actividad criminal atacando sus beneficios. Y es que la confiscación de los beneficios del delito se considera la estrategia prioritaria de la UE en la lucha contra el crimen organizado.
Desde el año 2002, la Policía Nacional, además de utilizar los canales habituales (Interpol, Europol, Sirene, oficiales de enlace…), intercambia información sobre investigaciones relacionadas con el patrimonio de criminales de todo el mundo a través de la red internacional CARIN (Camden Asset Recovery Intergubermental Network). Esta red se crea a raíz de una reunión de expertos de todo el mundo que tuvo lugar en Dublín en el año 2002 ante la falta de agilidad de los canales habituales de información para colaborar en las investigaciones patrimoniales en la que estaban implicados Grupos Internacionales de Crimen Organizado.
La Unión Europea decidió en 2007 formalizar dicha red en el ámbito de los 27 estados miembros y acordó que cada país creara una o dos Oficinas de Recuperación de Activos (ORA´s). La Comisaría General de Policía Judicial creó en el año 2008 la OLA (Oficina de Localización de Activos) como punto de contacto operativo para llevar a cabo las investigaciones sobre los activos de delincuentes requeridas por otros países a España y centralizar las peticiones de policías, jueces y fiscales españoles a otros países de Europa. Dichos intercambios de información se realizan a través de CARIN (que sigue funcionando para paises no pertenecientes a la Unión Europea) y la red de Oficinas de Recuperación de Activos, que ya está implantada en la mayoría de los países de la UE.