La función de estos graduados es doble: diseña, es decir, da forma a las ideas y a las necesidades urbanísticas y planifica la construcción de edificios, de zonas urbanas y de parques. Busca la estética dentro del conjunto. Por otra parte, hace que esas ideas se conviertan en realidad. Aprovecha sus conocimientos técnicos e indica los materiales que deben utilizarse, el peso que pueden soportar y la estructura que necesita. Calcula el coste total de la obra y coordina su realización.
En los estudios se aborda el trazado de las zonas urbanas y su desarrollo; se preparan planos para la ordenación futura de las zonas comerciales, residenciales e industriales y la ubicación de instalaciones de recreo, de enseñanza y otros servicios comunitarios. Proyecta la estructura de grandes edificaciones y es quien plantea, organiza y vigila su construcción, conservación y reparación.
La formación se centra en la teoría y práctica del proyecto, atendiendo a los siguientes requerimientos: el conocimiento estructurado de la historia y de la composición arquitectónica; el conocimiento completo de los materiales y sistemas de construcción en edificaciones así como de todas aquellas tecnologías que aseguran su eficacia y estabilidad; el conocimiento y la comprensión del hecho urbano, tanto de los que pertenecen a la ciudad histórica como a las estructuras urbanas que configuran la ciudad actual.
Para la consecución de estos requerimientos el alumno recibe, durante el primer ciclo de los estudios, formación suficiente tanto en el área de la expresión gráfica como en las de matemáticas y física aplicada, entendiendo éstas como herramientas que le permiten expresar, representar e interpretar gráficamente el espacio, el volumen y la forma. Se favorece así la manifestación de sus propias ideas y se fomenta su capacidad analítica, el sentido crítico y el razonamiento lógico para abordar los aspectos tecnológicos de la edificación.